
Experimento — Durante los primeros cuatro meses los cuervos se acostumbraron a bajar a comer y después, en apenas tres, lograron relacionar el gesto de levantar la gorra con la recompensa, atraídos por cacahuetes, restos de pollo y larvas secas.
Un hombre caminaba tranquilamente, el sol le daba de lleno y el ligero viento jugueteaba con la visera de su gorra roja. No se metía con nadie, solo avanzaba por la acera pensando en sus cosas. De repente, un cuervo bajó en picado, abrió las alas y le arrancó la gorra MAGA de la cabeza con un golpe seco.
El ave se alejó con el trozo de tela en el pico mientras los graznidos se oyeron entre los árboles y el hombre se quedó quieto, con las manos alzadas y cara de sorpresa. No ha ocurrido todavía, pero con los experimentos que algunos hacen con estas aves, no sería raro que algún día pasara.
El usuario biz_dave explicó en Threads que había enseñado a los cuervos de su barrio a atacar las gorras MAGA, un experimento que despertó curiosidad y sorpresa. Detalló que la idea surgió de su interés por las aves locales y de su deseo de introducir un toque absurdo en lo que llamó una “forma de resistencia”. Según sus publicaciones, el proceso empezó colocando trozos de comida bajo una gorra roja para que los cuervos la relacionaran con una recompensa.
El entrenamiento duró unos siete meses en total. Los primeros cuatro sirvieron para que las aves bajaran con regularidad a alimentarse, mientras que los tres siguientes se centraron en que aprendieran a quitar la gorra para acceder a los premios. “Una vez venían a diario, fueron solo tres meses hasta la fase de retirar la gorra”, escribió. Los cebos incluían cacahuetes, restos de pollo, larvas secas y pienso para perros, una mezcla que, según él, los mantenía atentos y activos.

Bajo el nombre de biz_dave el autor se presentó como un “gran friki” y artista ocasional. Publicó varios vídeos donde se veía a los cuervos bajar, picotear el ala de la gorra y hacerla caer. “Algunos quieren hacerse amigos de los cuervos o que les traigan objetos brillantes”, escribió. “Yo tengo… otros objetivos”. A lo largo de sus mensajes, insistió en que su propósito no era dañar a nadie, sino observar el comportamiento de las aves y probar hasta qué punto podían asociar un color con una acción.
En tono de broma, también respondió a los usuarios que le preguntaban si las aves llegarían a atacar a seguidores de Donald Trump. “¿Sabemos si ya han quitado alguna gorra a alguien?”, preguntó un internauta. “Nada confirmado”, contestó, a lo que insistió en que estaba deseoso de “conocer los primeros informes” por parte de algún vecino.
Los cuervos son conocidos por su inteligencia. Diversos estudios han demostrado que poseen una memoria social desarrollada y capacidad para reconocer rostros humanos. Han sido observados usando herramientas para conseguir alimento o comunicándose mediante gestos. En 2022, como señala Futurism, un grupo de científicos concluyó que estas aves pueden comprender la recursividad, una habilidad cognitiva compleja que se creía exclusiva de los primates. Esa capacidad explicaría por qué pudieron aprender en pocos meses un comportamiento tan concreto.
