La fuerte explosión registrada en el Parque Industrial de Ezeiza durante la noche del viernes obligó a implementar medidas de emergencia en toda la región. Ante la llegada de múltiples personas afectadas por el incidente, el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires dispuso la activación del “código rojo”, un protocolo internacional que alerta a los centros de salud para atender una situación excepcional con posible ingreso masivo de pacientes.

El incendio comenzó en una fábrica ubicada dentro del complejo industrial y generó un amplio operativo que involucró a bomberos, policías y servicios de emergencia, quienes trabajaron de inmediato para controlar el fuego y asistir a los heridos. Las primeras estimaciones oficiales indican que hubo al menos 25 personas lesionadas, lo que obligó a reforzar la capacidad de respuesta del sistema sanitario.
El código rojo funciona como una señal que se utiliza cuando se produce una emergencia relacionada con incendios, explosiones o eventos que puedan generar un número elevado de afectados. Su activación permite que hospitales y clínicas se preparen para recibir pacientes con síntomas variados, desde inhalación de humo, traumatismos leves o cuadros que requieran un monitoreo más constante.
El ministro de Salud provincial, Nicolás Kreplak, informó a través de su cuenta en X que todos los hospitales de la zona se encuentran coordinados y operando en red para asegurar la atención de quienes necesiten asistencia. Subrayó además que los equipos médicos fueron redistribuidos para reforzar guardias y que se habilitaron áreas especiales para recibir a los pacientes de manera rápida y ordenada.
Como parte del operativo, los heridos fueron derivados a distintos centros según la gravedad y las necesidades de cada caso. Entre los hospitales involucrados se encuentran el Cecilia Grierson de Presidente Perón, el Néstor Kirchner de Cañuelas, el Bicentenario de Esteban Echeverría, el Eurnekian de Ezeiza y el Balestrini de La Matanza. Todos ellos activaron sus protocolos internos para agilizar la recepción de pacientes y garantizar un seguimiento adecuado.

El sistema de emergencias médicas emplea una serie de códigos de colores, estandarizados internacionalmente, que permiten identificar rápidamente distintos tipos de situaciones críticas. Cada código alerta sobre un escenario específico y orienta a los profesionales de la salud en la forma de actuar:
Código azul: refiere a un paro cardíaco o respiratorio, que requiere intervención inmediata.
Código negro: se activa ante una amenaza de bomba o un evento que implique evacuación.
Código plata: indica la presencia de una persona armada o un tirador activo dentro del establecimiento.
Código rosa: se utiliza en casos de sustracción o secuestro de un recién nacido o niño pequeño.
Código blanco: alerta sobre una situación de agresión física, comportamiento violento o emergencia pediátrica, según el sistema adoptado por cada institución.
Código gris: se aplica cuando una persona presenta una crisis psiquiátrica que requiere contención especializada.
Código naranja: se activa ante un derrame de sustancias peligrosas que pueda poner en riesgo a pacientes y personal.
En el caso de lo ocurrido en Ezeiza, el código rojo permitió coordinar con mayor rapidez el operativo sanitario ante una situación que demandó recursos adicionales. La articulación entre las distintas instituciones de salud resultó clave para distribuir a los pacientes y asegurar la atención de cada uno sin saturar los servicios de emergencia.
Las autoridades continúan trabajando para determinar las causas del incidente y monitorear la evolución del estado de los afectados. Mientras tanto, se mantiene la recomendación de seguir únicamente la información oficial y evitar difundir datos no verificados.