No es ninguna exageración: El próximo 20 de noviembre, Windows cumplirá 40 años. Aquella versión 1.0 dio sus primeros pasos como shell gráfico, pero en menos de una década se transformó por completo, y pasó a dominar el mercado de los sistemas operativos. Windows 95 llegó a las estanterías el 24 de agosto de 1995, e incorporó múltiples elementos para simplificar el proceso de transición. Entre ellos se encontraba el archivo pifmgr.dll, hoy escondido en un rincón de System32. ¿Por qué fue creado en primer lugar? Raymond Chen lo explica.
El rol original de pifmgr.dll en Windows
Tal y como lo sugiere su nombre, pifmgr.dll se encargaba de gestionar archivos PIF o «Archivos de Información de Programa», cuyo objetivo era establecer la configuración de una sesión virtual de MS-DOS dentro de Windows para una aplicación específica. A diferencia de lo que observamos con moricons.dll (orientado a programas de Microsoft y otras compañías), el perfil de pifmgr.dll era mucho más genérico, y a excepción del icono de MS-DOS, el resto de los diseños fue pura diversión.
Una pelota de playa, una manzana mordida del lado izquierdo, una bombilla, dados, dominó, dinamita con su detonador (ese es genial) y hasta un conejo forman parte de esta curiosa selección. Antes, los iconos transmitían color, calor, creatividad y orgullo. Hoy, creo que ni siquiera un algoritmo generativo podría hacer iconos tan malos como los que tiene Windows 11.
Fuente: Microsoft DevBlogs
