El análisis de carbones vegetales revela cómo Kinet Höyük se convirtió en un centro de comercio de prestigio en la antigüedad


Gracias a su posición en la bahía de İskenderun, al pie de los montes Amanus, Kinet Höyük se convirtió en uno de los puertos más importantes del Mediterráneo oriental. Durante más de dos milenios, su localización privilegiada lo convirtió en un nodo clave de las redes de intercambio que conectaban Anatolia, el Levante y Egipto, en especial desde la Edad del Bronce hasta la Edad del Hierro. Aunque las fuentes escritas antiguas ya enfatizaban el valor económico de los bosques de esta región, el estudio de los restos de carbón vegetal recuperados en el yacimiento ha permitido reconstruir con detalle la verdadera dimensión de ese comercio. Así lo han expuesto en un artículo científico publicado en Journal of Archaeological Science: Reports las arqueólogas Katleen Deckers y Marie-Henriette Gates.

Un puerto mediterráneo en el cruce de las grandes rutas antiguas

El análisis antracológico realizado a partir de las muestras de Kinet Höyük ha aportado una perspectiva inédita sobre la explotación, la gestión y la circulación de recursos de lujo en la Antigüedad. A partir de más de veinte mil fragmentos de carbón identificados, las investigadoras han podido rastrear la procedencia de maderas selectas, así como el papel económico de determinados cultivos estratégicos como el olivo y la vid.

Carbones identificados en Kinet Höyük
Carbones identificados en Kinet Höyük. Fuente: Deckers y Gates 2026

El carbón vegetal como archivo económico del pasado

El estudio se basa en una amplia colección de muestras obtenidas durante las excavaciones sistemáticas realizadas entre 1992 y 2012. Los fragmentos de carbón vegetal se analizaron microscópicamente para identificar las especies leñosas utilizadas como combustible o como materia prima. Este enfoque permitió tanto conocer qué tipos de árboles se explotaban como inferir las prácticas económicas, las decisiones de gestión del paisaje y las estrategias de intercambio a larga distancia.

A lo largo de un arco cronológico amplio que cubre desde el Bronce Antiguo hasta la época helenística, se identificaron al menos treinta y cinco taxones distintos. La diversidad de especies registradas refleja una explotación intencionada y selectiva de los recursos forestales, muy alejada de las necesidades de un consumo oportunista o puramente local.

Mapa de Cilicia
Mapa de Cilicia. Fuente: Deckers y Gates 2026

Maderas preciadas y circuitos de intercambio de largo alcance

Las arqueólogas responsables de la investigación han podido constatar que la población de Kinet Höyük no solo explotó los recursos boscosos más cercanos, sino que recurrió a los bosques de los montes Amanus, situados a varios kilómetros del asentamiento y a diferentes altitudes, para acceder de manera constante a la madera de pino, tejo, abeto, enebro y boj. Esta elección no responde únicamente a criterios de eficiencia energética, sino a una lógica económica vinculada al comercio y la artesanía especializada.

Resulta especialmente reveladora la presencia de taxones raros en el Próximo Oriente, como el tejo y el boj, maderas muy apreciadas por su dureza, durabilidad y grano fino. Estas especies aparecen de forma puntual en los niveles arqueológicos de Kinet Höyük. Este uso selecto sugiere que se empleó en la fabricación de objetos de alto valor, quizás destinados a la exportación. La distribución geográfica de estos materiales, que también se documenta en contextos palaciales y funerarios de Egipto y Siria, refuerza la idea de un comercio de lujo articulado a través de rutas marítimas bien establecidas.

Corteza de boj
Corteza de boj. Fuente: Wikimedia

El papel económico del olivo y la vid

Junto a las maderas de prestigio, el estudio presta especial atención al olivo y la vid, dos cultivos fundamentales en la economía mediterránea. El análisis de los carbones de olivo y vid, además de confirmar que se cultivó de forma continuada en el entorno de Kinet Höyük, también permitió evaluar la intensidad de su gestión agrícola. La abundancia de restos de poda indica una producción sostenida de aceite y vino que pudo estar orientada al mercado exterior.

Mediante análisis isotópicos de carbono, las investigadoras, además, pudieron reconstruir las condiciones hídricas en las que crecieron estos árboles. Los resultados sugieren que la vid recibió un aporte de agua más regular, quizás mediante irrigación, mientras que el olivo mostró una mayor sensibilidad a las fluctuaciones climáticas. Este control del agua en la agricultura sugiere la intención de asegurar un alto rendimiento económico de los cultivos.

Olivo
Olivo. Fuente: Pixabay

Crisis climáticas y transformaciones políticas

El registro antracológico de Kinet Höyük, además, también refleja con claridad los efectos de los grandes cambios ambientales y políticos en la región. Durante los episodios de aridez prolongada, como el evento climático que ocurrió hace 4.200 años, se observa una reorganización de las prácticas de explotación y una reducción temporal del uso de determinados recursos.

A lo largo de la Edad del Bronce y la Edad del Hierro, Kinet Höyük se integró sucesivamente en distintas esferas de poder, desde el mundo hitita hasta el Imperio neoasirio y el dominio persa. Cada una de estas fases dejó su huella en el patrón de consumo y circulación de recursos. Así, se intensificó en algunos momentos la producción de bienes exportables, como la madera o el vino, mientras que en otros, se redujó esa misma producción para hacer frente a contextos de inestabilidad.

Este patrón se mantuvo, con variaciones, hasta la época helenística, cuando la ciudad se abandonó definitivamente. No obstante, la continuidad histórica del lugar como enclave portuario y centro maderero en la época medieval confirma la persistencia de una vocación económica muy arraigada en el paisaje y en las rutas de intercambio.

Racimo de uvas
Uvas. Fuente: Pixabay

Las cenizas como huella del lujo antiguo

El análisis de los carbones vegetales de Kinet Höyük demuestra el enorme potencial de la arqueobotánica para reconstruir las economías complejas del pasado. Lejos de ser un mero residuo, la ceniza conserva la memoria de las decisiones económicas, los circuitos comerciales y los valores culturales asociados al lujo. A través de ella, es posible rastrear cómo un puerto mediterráneo supo aprovechar su entorno natural y explotar la producción de maderas selectas, aceite y vino para participar de las grandes redes económicas de la Antigüedad.

Referencias

  • Deckers, K.; Gates, M.-H. 2026. «Exchange networks and agro-economy at Kinet Höyük (Türkiye) from the 3rd–1st millennium BC traced through prized wood, olive, and grape charcoal remains». Journal of Archaeological Science: Reports, 69, 105472. DOI: https://doi.org/10.1016/j.jasrep.2025.105472

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